Carta a mi hijo
- sofiaragon18
- Jun 14, 2024
- 3 min read
Feli,
Tenemos 19 semanas de existir juntos. En estas semanas me has acompañado en muchas cosas. Las primeras semanas fueron tan angustiantes, Feli. Dos meses se sintieron como dos años. Cuando recibí la noticia de que venías me sentí tan feliz, me prometí que iba a ir celebrando cada pequeña victoria conforme llegaran, sin adelantarme a las posibilidades del futuro. Sin embargo, después de pasar una semana en cama con un sangrado que te ponía en riesgo, esa promesa se volvió muy difícil de cumplir. Estaba cargando con el miedo de perder el mejor regalo que me ha dado la vida, solo unos meses después de perder a mi otro tesoro, tu hermanita. ¿Cómo se hace para enfrentar con calma un miedo así? El primer trimestre del embarazo, en especial después de una pérdida, es un periodo muy solitario. Uno de los momentos más importantes y angustiantes de nuestras vidas está ocurriendo mientras la vida sigue. ¡La vida sigue como si nada! "Nada nuevo, todo bien por dicha!", respondía a la gente con quien conversaba; mientras los segundos se volvían horas y los días parecían semanas.
Gracias por acompañarme en todos estos días y noches de dolor, de incertidumbre, de miedo, de ilusión, de felicidad y de todo con lo que los hemos llenado. No lamento todos los días que me has acompañado a llorar, porque esto es parte de nuestra historia y en mí siempre vas a poder ver un ser humano vulnerable y real. Es importante que sepas lo mucho que amo a tu hermana y lo doloroso que fue perderla. No venís a reemplazar a nadie, no venís a curarnos del dolor, venís a existir con tu propia luz y a traer una ilusión nueva y única que recibimos con emoción.
Es importante también que sepas que llegaste a cambiarme la vida, que te he soñado desde hace años, que siempre supe que iba a tener un niño, y que tu llegada se siente destinada a suceder. Que preparar tu cuarto ha sido mi proyecto favorito, que los cambios en mi cuerpo han sido el accesorio más halagador que he usado en mi vida, que el duelo cambió para siempre la manera en la que experimento el embarazo, y eso significa que cada día se siente como un milagro. Entiendo la fragilidad de este momento, de tu vida, y cada vez que te veo en el monitor del ultrasonido me siento la mujer más afortunada del planeta.
Feli, como te lo digo todos los días, ¡no sabes la vida tan linda que te espera! Tenes 4 hermanitos peludos que te van a dar el amor más puro e increíble que podas imaginar. Te espera un papá fuera de serie, de esos que escasean en el mundo, que te va a amar sin condición ni medida. Unos abuelitos-as y tíos-as que te van a chinear, amar, acompañar y guiar desde sus propias experiencias y formas de ser, dandote una visión del mundo tan bonita y variada. Tantos amigos-as de tus papás que han celebrado la noticia de tu llegada con lágrimas e ilusión, porque no solo saben lo que significas para nosotros, sino que para ellos también sos un regalo invaluable. Lucre, quien es uno de los pilares de nuestra casa y se ha convertido en familia, que te está esperando con toda la ilusión del mundo, preparando la casa, cuidando a tus papás, y lista para cuidarte y chinearte a vos. Una casa, la mejor casa del mundo, mi lugar favorito, con espacio para que jugues, aprendas, explores, te equivoques, y vivas tu vida de la manera más auténtica y feliz. Una casa donde siempre vas a ser celebrado y apoyado y donde, espero, siempre sintas que perteneces.
Y tu mamá. A quien le avisaste de tu llegada desde hace años. Gracias por llegar a mi vida, la has cambiado para siempre. Gracias por aferrarte a mí, por dejarme sentir todo lo que he sentido. Gracias por todo lo que me has enseñado y no puedo esperar a aprender todo lo demás que traes para enseñarme. Vamos a ser muy felices juntos los 7. ¡Ya te quiero conocer en persona mi chiqui!
Nos vemos pronto,
Mamá.



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